Pensándolo dos veces

Todos lo dejamos por razones personales, cuando es nuestro momento

Sabemos que no necesita que le sugieran una razón más para dejar el tabaco ni que otra persona más le diga que ya es hora. Ya escuchó lo suficiente.

Hay cosas que le gustan del cigarrillo: si no, no fumaría. Pero quizás también existan cosas que ya no le gustan del tabaco. Eso es normal.

Cuando piensa en dejar el tabaco, a veces lo único que se imagina es el estrés, lo difícil que será romper con la rutina o si perderá a los amigos con quienes sale de fumar durante sus descansos en el trabajo.

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Imagine su vida cuando esté libre del tabaco. ¿De qué forma es diferente a su vida actual? ¿De qué manera es igual? ¿Qué podrá hacer cuando deje de fumar? ¿Qué se comprará con el dinero que ahorre? ¿Cómo se sentirá físicamente?

 

Usted ya sabe que fumar es malo para su salud. Quizás ya sienta los efectos negativos del tabaco en su cuerpo. Pero tenemos buenas noticias.

Cuando decida que ya llegó el momento, existen recursos gratuitos que le ayudarán a dejar el tabaco más fácilmente y dejarlo para siempre.

Nuestro objetivo no es darle un sermón. Dejar el tabaco es su decisión y quizás todavía no esté listo/a para tomarla. Está bien.

Estas son algunas cosas que le pueden ayudar a pensar sobre su relación con el tabaco.

  1. Examine qué tan listo/a está. Usando una escala del 1 al 10, ¿qué tan importante es para usted dejar el tabaco? (El 1 significa que no es importante para nada; el 10 significa que es extremadamente importante.) ¿Por qué eligió ese número?
  2. Haga una lista. Escriba todas sus razones para dejar el tabaco y todas las razonas para no dejarlo. ¿Cuáles son sus ventajas y desventajas de dejar el tabaco?
  3. Imagine su vida sin el tabaco. ¿Qué beneficios obtendrá? ¿Cómo mejorará su vida? ¿Qué desafíos enfrentará? Escriba sus pensamientos.
  4. Entienda los síntomas de abstinencia. ¿Cómo se sentirá cuando ya no se le antoje el tabaco? Los síntomas de abstinencia por la nicotina no son divertidos, pero lo bueno es que solo duran entre un par de días a un par de semanas nada más. Así que el insomnio, la irritabilidad y la ansiedad que quizás sienta no durarán mucho.
  5. Deje que lo/la apoyen. Pensar en dejar el tabaco puede ser agobiante, y quizás no haya decidido hacerlo. Aunque no se haya decidido todavía, hablarlo con alguien que entienda por lo que está pasando puede ser útil para prepararse. Llame a Colorado QuitLine o descubra todos los recursos disponibles para recibir apoyo.

¿Cuál es el mejor recurso para ayudarme a dejar el tabaco?

 

Piense en sus objetivos. Todos tenemos un plan para nuestras vidas. ¿Cómo afecta el tabaco su capacidad de alcanzar esos objetivos?

Pensar en dejar el tabaco puede ser intimidante. Pero ha superado desafíos antes: usted puede.

Piense sobre aquella vez en la que tuvo que hacer algo difícil o tomar una decisión dolorosa. ¿Qué hizo para manejar la situación? ¿Como se sintió durante la experiencia? ¿Como se sintió después? ¿De qué forma se hizo más fuerte? ¿Qué aprendió de su experiencia personal?

¿Ya tomó la decisión de hablar con alguien sobre el tabaco?

Obtenga más información sobre los programas de Colorado QuitLine.

La asesoría individual gratuita de QuitLine, junto con los medicamentos gratuitos que ofrece (como parches y goma de mascar) pueden ayudarle a dejar el tabaco para siempre.

Si piensa que recibir asesoría telefónica es demasiado anticuado, suscríbase para recibir consejos y apoyo directamente en su teléfono móvil con un programa automatizado a través de mensajes de texto.

Si prefiere utilizar una aplicación en inglés, échele un vistazo a This is Quitting. Recibirá los consejos y el apoyo a través de una aplicación móvil y por mensaje de texto.